¿Cuál es una de las principales causas de muerte entre las mujeres? Los males cardiacos, y en forma específica la enfermedad de las arterias coronarias (EAC). Es responsable de más muertes en las mujeres que todas las formas de cáncer juntas.
Cuatro de cada cinco adultos tendrán por lo menos un ataque de dolor de espalda en algún momento de sus vidas. Muchos se recuperan utilizando medidas simples de autocuidado como analgésicos que se venden sin receta, compresas frías o calientes y ejercicios suaves de estiramiento. Pero algunos casos de dolor de espalda necesitan atención médica.
Los estudios muestran que la gente que disfruta de buenas relaciones con sus familiares, amigos y hasta mascotas, tienen vidas más largas y sanas. Examina tu entorno social y, si es necesario, refuérzalo con algunas de estas sugerencias:
¿Sabías que millones de personas son mordidas por perros cada año? Aunque la mayoría de los perros no muerden nunca a nadie, cualquiera de estos animales puede morder si se siente amenazado. Protégete y protege a tu familia con estos consejos:
Noche tras noche, permaneces despierto en
¿Pasas muchas horas sentado? Puedes aliviar la tensión y evitar la rigidez estirándote con regularidad —incluso sin salir de la oficina—. Aquí hay algunos ejercicios que puedes hacer en el trabajo:
Todos hemos sufrido momentos de enojo —esos instantes en los cuales nuestras reacciones impetuosas y furiosas ante los incidentes desafortunados de la vida hacen que nuestra presión sanguínea se eleve y que nuestros ánimos se enardezcan—. Pero, ¿sabías que esas reacciones de enojo pueden aumentar el nivel de estrés y hacer que una situación mala empeore?
Tu mejor amiga jura que la sopa de repollo ayuda a bajar de peso, y comer después de las 8 p.m. es un pecado en casa de tu madre. Sigue leyendo para descubrir la verdad sobre estos —y otros— mitos sobre la nutrición.
Tienes los ojos de tu padre y la nariz de tu madre. Pero, ¿también compartes el riesgo de diabetes, hipertensión o cáncer de mama de tus padres?
¿Necesitas bajar tu presión sanguínea? ¡Entonces muévete! Varios estudios han demostrado que una actividad aeróbica moderada y regular, puede disminuir tanto la presión sistólica (alta) como la diastólica (baja) de cinco a 10 puntos.