Pasteur, Louis
(1822-1895)
Químico
y bacteriólogo francés. Formado en el Liceo de Besançon
y en la Escuela Normal Superior de París, en la que había
ingresado en 1843, Louis Pasteur se doctoró en ciencias
por esta última en 1847.
Al año siguiente, sus trabajos de química y cristalografía
le permitieron obtener unos resultados espectaculares en relación
con el problema de la hemiedría de los cristales de tartratos,
en los que demostró que dicha hemiedría está
en relación directa con el sentido de la desviación
que sufre la luz polarizada al atravesar dichas soluciones.
Profesor de química en la Universidad de Estrasburgo en
1847-1853, Louis Pasteur fue decano de la Universidad de Lille
en 1854; en esta época estudió los problemas de
la irregularidad de la fermentación alcohólica.
En 1857 desempeñó el cargo de director de estudios
científicos de la Escuela Normal de París, cuyo
laboratorio dirigió a partir de 1867. Desde su creación
en 1888 y hasta su muerte fue director del Instituto que lleva
su nombre.
Las contribuciones de Pasteur a la ciencia fueron numerosas,
y se iniciaron con el descubrimiento de la isomería óptica
(1848) mediante la cristalización del ácido racémico,
del cual obtuvo cristales de dos formas diferentes, en lo que
se considera el trabajo que dio origen a la estereoquímica.
Estudió también los procesos de fermentación,
tanto alcohólica como butírica y láctica,
y demostró que se deben a la presencia de microorganismos
y que la eliminación de éstos anula el fenómeno
(pasteurización). Demostró el llamado efecto Pasteur,
según el cual las levaduras tienen la capacidad de reproducirse
en ausencia de oxígeno. Postuló la existencia de
los gérmenes y logró demostrarla, con lo cual rebatió
de manera definitiva la antigua teoría de la generación
espontánea.
En 1865 Pasteur descubrió los mecanismos de transmisión
de la pebrina, una enfermedad que afecta a los gusanos de seda
y amenazaba con hundir la industria francesa. Estudió en
profundidad el problema y logró determinar que la afección
estaba directamente relacionada con la presencia de unos corpúsculos
-descritos ya por el italiano Cornaglia- que aparecían
en la puesta efectuada por las hembras contaminadas. Como consecuencia
de sus trabajos, enunció la llamada teoría germinal
de las enfermedades, según la cual éstas se deben
a la penetración en el cuerpo humano de microorganismos
patógenos.
Después de 1870, Louis Pasteur orientó su actividad
al estudio de las enfermedades contagiosas, de las cuales supuso
que se debían a gérmenes microbianos infecciosos
que habrían logrado penetrar en el organismo enfermo. En
1881 inició sus estudios acerca del carbunco del ganado
lanar, y consiguió preparar una vacuna de bacterias desactivadas,
la primera de la historia.
La continuación de sus investigaciones le permitió
desarrollar la vacuna contra la rabia, o hidrofobia, cuyo virus
combatió con una vacuna lograda mediante inoculaciones
sucesivas en conejos, de las que obtenía extractos menos
virulentos. La efectividad de esta vacuna, su última gran
aportación en el campo de la ciencia, se probó con
éxito el 6 de julio de 1885 con el niño Joseph Meister,
que había sido mordido por un perro rabioso y, gracias
a la vacuna, no llegó a desarrollar la hidrofobia. Este
éxito espectacular tuvo una gran resonancia, así
como consecuencias de orden práctico para el científico,
quien hasta entonces había trabajado con medios más
bien precarios.
El apoyo popular hizo posible la construcción del Instituto
Pasteur, que gozaría a partir de entonces de un justificado
prestigio internacional. En 1882 fue elegido miembro de la Academia
Francesa.