
Ante el fallecimiento del cotizante conserva los beneficios del plan hasta por 15 años.
Este beneficio permite a la familia conservar los beneficios del plan por 5, 10 o 15 años, ante el fallecimiento del cotizante, cubriendo la diferencia entre el valor del plan vigente y el 7% que sigue aportando el grupo familiar por sus pensiones de sobrevivencia.